domingo, 20 de enero de 2013

Capítulo Tres.-

- Claro-dice nerviosa-. Hmmm... Soy Cris... Ehh...Encantada.- y le extiende la mano.
Álex la mira, extrañado. Cristina cree haber metido la pata, pero el chico la extiende la mano y se estrechan.
- Yo soy Álex, encantado también de conocerte.
El corazón de la chica se acelera aún más con el contacto. Tiene una piel muy suave, a pesar de que parecía rugosa. Ya tiene más razones para seguir enamorada de él. Está tan embobada que no nota como sus piernas tiemblan bajo el pupitre. Como un sueño, la mano de Álex deja la suya y va a su pierna.
- Como sigas así, harás un agujero en el suelo- dice, mirándola fijamente a los ojos, volviéndola loca con su mirada, sus ojos, azules. Azules muy profundos, no especialmente dulces, más bien, electrizantes. Esa es la palabra. Álex acaricia su pierna-. No estés así.
Y no sabe cómo, se tranquiliza.
El chico aparta su mano de la pierna y la pone encima de su mesa.
- Que..Quedan tres minutos y no hemos empezado.- comenta la chica, aún aturdida.
- Perfecto, a la salida del colegio vamos a mi casa- guiña el ojo-. No te pongas tan nerviosa.
Se levanta, y suena el timbre. Cristina lo mira, asombrada. Ese chico le fascina. Y además...¡Ha quedado con él! La voz de Amaia la despierta.
- ¡Cuenta ya!
- En el descanso os lo vuento a todas , ¿vale?
Estas no tardan en enterarse. Cristina se esfuerza por hablar, pero au mente está con él. No ve la hora de quedar con él. Los minutos pasan demasiado lentos.

Sale mochila a la espalda y camina con decisión hacia Álex. Se lleva una decepción al ver que está acompañado por Javier. A primera vista, es él quien más destaca; más alto, más musculoso, más guapo... Pero ella no puede evitar fijarse en Álex, que también es muy guapo, fuerte y alto, pero él desprende algo que la atrae incluso más que la duerza de la gravedad.
- Pontelo- dice el muchacho entregándola un casco-. Vamos en mi moto.
Cristina obedece y se lo coloca en la cabeza. Debe de estar rídicula.

Está guapísima con ese casco, puede que un poco grande, pero le queda realmente genial. El pelo ondulado le cae por la espalda y los hombros, y sus preciosos ojos castaños resaltan., brillan especiales, ¿será por verle a él? Álex ya ha notado perfectamente que esa chica se ha enamorado de él. Una pena que él sea quien es y no pueda estar con ella, es una persona realmente interesante. Ojalá fuera cómo un chico más. Pero Álex sabe perfectamente que es imposible. ¿Ella lo sabrá algún día? No tardará en saberlo.

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